Es mi cama la que se empeña en estar completa.
Son mis brazos los que quieren expandirse por tu cuerpo como
hiedra en piedra.
Son mis pies los que quieren entrelazarse con los tuyos.
Es mi aliento el que quiere circular por tu nuca.
Es este sentimiento que me araña el pecho el que quiere
respirar a bocanadas.
Es esta garganta deseando deshacerse de sus nudos.
Son estas ganas de saber que estás aquí sólo por mí, que el
mañana no importa si no es conmigo y que si no soy yo, no es nadie.
Pero es a mi mente la que no le queda claro que esta marca
tuya que tengo tan adentro no es merecedora de estas letras y sentimientos sin
nombre, que no te corresponden estos sentimientos, mis noches en vela y mis
estridentes silencios. Ni que tus palabras me hagan volar sin papeles ni que me
vuelvan los pies de cemento.
Es mi mente la que no tiene claro que esto hace tiempo que
tuvo que tener fin.
1 comentarios:
Siempre echándole la culpa a las demás cosas.
Victorio, dame una razón para no ofrecerte mi trofeo de "Dramática año 2011"
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