martes 1 de noviembre de 2011

Azul.


    - A ver, te voy a marcar mi cuerpo con este rotulador azul de aquí -señaló él- por donde quiero que pases. Voy a marcar aquí -señaló su cuello- porque me vuelve loco el escalofrío que me dan los pinchazos de tu barba. Voy a marcar también el hombro, para que lo beses como sueles hacer después de follar. Y también este pezón de aquí también, y lo harás… bueno, ya sabemos cómo. 
   - Ay dios! Hahahaha
   - Cállate y no te rías, tarugo.
   - Vale, hahaha. Vale!
   - ¿Por dónde iba? Ah, sí. Aquí, en la barriga también, con tus deditos mientras me haces cosquillas. Y aquí por que no –dijo pintándose la parte interior de los muslos- así para arriba, con ansias. Un poco más de azul por aquí –se relamía. Y también esta parte… y esta, esta, esta, esta, esta y esta. Ah! Y esta.
   - Oh dios! Eres un pitufo!
   - Cállate y cómeme entero.