domingo, 4 de diciembre de 2011

Me gustas tal y como hieres.

Me gustas tal y como hieres porque así es como mejor te siento. Porque así me entras fuerte y directo. Como aire enfurecido que pega portazos por todos los lugares de mi cuerpo, creando terremotos por mi carne, oleadas por mis venas y tormentas en mi mente. Se me vuelven las intenciones de barro, las ideas se me encienden. Muero a pasos pequeños y esbozo sonrisas ingenuas. Caigo sobre tus rodillas y caigo en un paraíso de cartón-piedra.
Me gustas tal y como hieres, porque me has enseñado que es la única forma de la que puedes entrar en una persona.