miércoles, 23 de enero de 2013

Re-Comenzar.


El tiempo ha volado.  Ha corrido tan rápido que ha levantado toda la tierra y el polvo del camino atrás dejado. Y, al mirar atrás, ver algo más allá de sus talones se hace imposible. Necesario más bien.

Las rodillas desgastadas. La cabeza clavada en algo más profundo que el suelo. Con las manos se ata a la tierra, intentando fundirse con ella.

Con polvo en las heridas, camuflándolas, alzando una rodilla y, finalmente, levantándose entre tambaleos, ya se ha terminado. Los rugidos que habitaban en el camino pisado han yacido mudos.

Es hora de descubrir nuevas corrientes de agua y nuevos monstruos. Es hora de empezar de nuevo.


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