Por un momento pensé que los engranajes del destino se habían parado y se habían puesto en orden para que girasen sólo para mí. Creí creer que estaba donde estaba por alguna razón en concreto, que esta era época de recolecta... rebeldes razones a la que me aferré como si el mañana no existiese. Tenía una certeza en ellas... pero barata era, como de costumbre.
Tampoco creo que exigiese mucho, yo lo que quería era sólo un poco de tu irresponsabilidad. Quería compartir la mía contigo también.
2 comentarios:
Vic... creo que necesitas Madridterapia :)
Si... yo opino igual que laura... xD
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