
Hoy solo en casa, comiendo helado de dulce de leche y chips-a-hoy no se ve tan mal la vida. Por hoy, mi espalda ha aprendido a crear un iceberg solar. Por hoy, mi mirada encogida en estos minúsculos zapatos ha sabido salir.
Así que, señor: Póngame otro helado, pero este con sabor a felicidad tonta y fugaz, que quiero repetir.
1 comentarios:
Happiness!Que pena que vosotros no podáis probar las bicis estáticas como remedio :)
Publicar un comentario en la entrada