Esta vez eres libre de ocupar esta habitación en la que sólo estaremos nosotros. Prometo entregar las llaves de este sitio, dejar espacio entre mis cajones y no dejar mis monstruos bajo la cama. Y es que algo se ha roto dentro de mí y ha cambiado el paisaje que tras la ventana se ve. Por eso, esta vez he prometido que voy disfrutar de los residentes de esta habitación y no desgarrarme por ilusiones de okupas entre estas sábanas. Sólo voy a disfrutar. Es lo único que pienso hacer.